Antes de intentar penetrar tu vagina con dedos, un tampón, un dilatador o sonda vaginal, debemos conocer muy bien su estructura interna. Mientras más conocimiento tengamos acerca de eso que no podemos ver, mayor va a ser nuestra seguridad al intentar llevar a cabo un tratamiento físico para superar el vaginismo.
Partes de la anatomía interna
Aunque probablemente hemos leído y aprendido desde que estamos en el colegio sobre nuestro aparato reproductor, es importante repasar ciertos aspectos que quizás no tomamos en cuenta a la hora de imaginarnos una penetración.
Vagina: Es la cavidad que hay entre la vulva y el cuello del útero o cérvix. Mide unos 8cm de media, tiene forma de tubo pero no totalmente vertical ni recto, tiene una forma acodada. La vagina está formada por un tejido fibromuscular y las terminaciones nerviosas que nos permiten sentir placer o dolor a la hora de la penetración, se encuentran en el primer tercio de la vagina. Es muy elástica, la vagina crece cuando estamos excitadas y su medida puede aumentar de media unos 3cm más, es decir, una vagina durante la excitación puede llegar a medir entre 10 a 12 cm en promedio. Las paredes vaginales al ser tan flexibles se adaptan a cualquier pene u objeto que entre en ella, y al terminar el encuentro sexual vuelve a la normalidad, las paredes se van uniendo quedando el orificio vaginal pequeño como antes de la penetración. Nuestra vagina también tiene la capacidad de lubricarse en pocos segundos, logrando que el coito se lleve a cabo sin ninguna dificultad o molestia.

Cérvix: Es la parte inferior del útero, está situado en el fondo de la vagina, lo atraviesa el canal cervical por donde sale la menstruación y por donde entra el semen hacia el útero por una pequeña abertura. Este se eleva durante el estímulo sexual hasta alcanzar el orgasmo.
Útero: Es el órgano de la gestación, casi no tiene participación en el acto sexual. Su función principal es alimentar al feto en desarrollo.
Conociendo la estructura de la vagina, eliminando todos esos mitos que nos puedan causar temor, inseguridad, estaremos abriéndole paso a nuestra libertad, porque estaremos entrenando nuestra mente para que pueda recibir al menos un tampón sin que sea algo traumático o imposible y esto es un gran paso para muchas que ni pueden intentarlo.
No subestimes el poder de tu mente
Es de vital importancia que alejemos de nuestra mente lo que nos tormenta, que muchas veces son causa del desconocimiento sobre nuestra vagina o sobre la sexualidad en general. Por ejemplo, hay muchas chicas que temen de que se pierda el tampón dentro de la vagina, esto es físicamente imposible, ya que la vagina no es un pozo sin fondo, ella tiene el cérvix que no permite que nada se vaya más allá de donde debe estar.
Debemos confiar en que nuestra vagina está perfectamente diseñada para recibir al pene, sin dolor. Esto es así por la capacidad que tienen las paredes vaginales de estirarse sin mucho esfuerzo. Esto podemos confirmarlo nosotras mismas, realizando los ejercicios con los dilatadores, vamos a ver y sentir cómo se estira nuestra vagina y así eliminar ese temor cuando nos dispongamos a tener una penetración con nuestra pareja.
No se cuántas veces he escuchado la frase: "Todo está en tu mente, relájate", pero no es tan sencillo como se cree, ignora ese tipo de comentarios, porque no te ayudan. Tu y yo sabemos que sii, está en nuestra mente pero no es tan fácil deshacernos de esos pensamientos o temores que nos hacen cerrarnos a una relación sexual, porque muchos de ellos no los controlamos o los desconocemos. La idea es que poco a poco enseñes a tu cuerpo que ya estás preparada, que lo deseas y que no tiene que protegerte más sino sólo cuándo tu se lo mandes. Progresivamente tu mente y tu cuerpo van a encontrarse, y estarán en armonía, los dos querrán lo mismo al hacer el amor, esa es la meta. Sin embargo, hay un camino que recorrer, si es largo o corto depende de ti, todas las mujeres y todos los vaginismos son distintos, pero el fin es el mismo, dejarnos amar también con nuestros cuerpos.
Si tienes alguna duda sobre la anatomía de la vagina, o te inquieta algún tema, te atemoriza algún tratamiento, no dudes en escribirlo en los comentarios. Seguro yo y otras chicas que hemos pasado por este proceso podemos ayudarte. No te averguences de desconocer partes de tus genitales, es completamente normal temer a lo que no podemos ver, y superar este obstáculo nos ayudará a cumplir nuestra meta de ser plenas. Recuerda mi slogan: que tus sueños sean más grandes que tus miedos!!
En la próxima entrada les hablaré sobre la primera inserción, que es el comienzo de la terapia física con dilatadores desde casa, suscríbete es gratis, y si aún no has realizado la encuesta te invito a que nos dejes tu experiencia.


Muchas gracias su post me ha ayudado mucho, pero cuando se trata de la primera vez en mi caso duele muchísimo, de hecho yo no sabía que iba a doler tanto, estaba todo bien hasta que mi novio empezó a querer pentrarme que ese dolor me ha dejado traumada. Qué tanto es normal que duela la rotura del himen? de hecho no lo pudo romper porque el dolor ya no me dejó seguir
ResponderBorrarHola Gabriela Añez, no debería doler por ninguna circunstancia, si duele es que algo no va bien, el dolor no es normal, sin embargo, no todo dolor en la penetración es vaginismo, pueden existir otras razones. En muy pocos casos el dolor puede estar relacionado con el himen. Con la información que me das no puedo darte una respuesta más específica, necesito hacerte otras preguntas, si quieres contarme tu caso con más detalle para saber mi opinión, escribe por favor al siguiente correo: infovaginismo@gmail.com, te estaré esperando, por lo pronto si sigue doliendo cuando intentas la penetración vaginal, detente, no practiques más penetración, ni aguantes más dolor, puedes mantener otras prácticas sexuales muy interesantes y muy plancenteras para ambos mientras solucionas esta dificultad, lo más importante es que ambos disfruten de su sexualidad, seguir aguantando dolor es contraproducente.
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