miércoles, 7 de septiembre de 2016

La terapia del tampón

Muchas mujeres que sufren vaginismo nunca han podido usar un tampón, algo tan normal como eso, pero que para muchas significa algo imposible de lograr. Yo era una de ellas, de las que pasaba horas en el baño probando distintas posiciones  e intentando introducir en diferentes ángulos el tampón, pero como siempre me lastimaba y sentía una pared impenetrable, al final desistía, lloraba y alejaba de mí la posibilidad de sentirme normal con respecto a mi vagina, ¿es que ni un tampón puedo introducir?, ¿para qué voy a perder el tiempo intentando que entre un pene si algo tan pequeño como un tampón no puede? y como esas muchas preguntas con una misma respuesta, simplemente es imposible cualquier tipo de penetración.

Te recomiendo que si no has leído la anterior entrada: Primera inserción, lo hagas antes de continuar leyendo, ya que si realizas el ejercicio que ahí te propongo, podrás superar el pánico del tampón con mayor tranquilidad y seguridad.

El tampón fue mi primer "dilatador"


Un detalle que influye mucho en que no logremos con facilidad la colocación del tampón es precisamente la mestruación. Como no es algo que podamos realizar rápidamente porque nos quedamos en shock cuando algo se acerca a nuestra vagina y comenzamos a ver demasiada sangre, sudamos las manos, al manchar un poco el extremo del tampón ya lo queremos tirar o botar porque incrementa nuestra incomodidad, sentimos ansiedad, nervios, haciendo desagradable e incomoda la visualización de nuestra vagina, etc. Te propongo intentar colocar primero el aplicador del tampón cuando no estés menstruando, y así puedes practicar antes de tener la regla asegurando el éxito cuando ya la tengas y utilices el tampón para lo que fue diseñado por fin.

Como lo menos traumático sería ir teniendo inserciones diarias, donde poco a poco se aumente el tamaño de los objetos hasta al tamaño de un pene erecto promedio, puedes comenzar por un tampón, el más pequeñito que encuentres en el mercado, con aplicador.

Generalmente, el tampón de la talla más pequeña es de menor tamaño que el primer dilatador, entonces sería una perfecta herramienta que sirve de transición entre el hisopo o bastoncillo y el dilatador 1. Lo que te sugiero es repetir exactamente el mismo procedimiento donde te explico con detalle la inserción del hisopo, pero incrementando la dificultad añadiéndole la inserción del aplicador del tampón:

Luego de que hayas introducido el hisopo en tu vagina y lo tengas en ella hasta que no sientas ninguna incomodidad, retira el algodón del aplicador (ver imagen) y ponle abundante lubricante a base de agua. Realiza tres ejercicios kegel, y a la última relajación, separa con una mano los labios mayores y menores, con la otra acerca el aplicador del tampón  a la entrada de tu vagina y empújalo muy suavemente, cogiéndolo por los anillos del aplicador, hasta que tus dedos toquen tus genitales. Deja pasar unos 10 minutos y retíralo lentamente.


Recomendaciones

  • Te sugiero que todos estos ejercicios que nos sirven de terapia física lo realices cuando disfrutes de intimidad en tu habitación, y puedas disponer de la comodidad de tu cama por todo el tiempo que necesites.
  • Nunca olvides el espejo, él es tu mejor aliado, observar cómo un objeto entra a tu vagina sin sentir dolor y que ésta se amolda al objeto sin oponerse, te va a retribuir la seguridad que necesitas para continuar tu tratamiento.
  • Practica con aplicadores de tampones hasta que estés preparada para avanzar a tu primer dilatador, a mí me bastó con sólo dos ocasiones.
  • ¡No te presiones! Si en tu primer intento no logras relajarte y vuelves a sentir la pared que vive en tu vagina, tómate un tiempo, no es una carrera de velocidad, ayúdate con la respiración, controla que tus músculos no se tensen y recuerda que puedes controlar tu cuerpo y que eres tú la que decide hasta donde llegar.
  • No soportes dolor, ¡si te duele debes parar!, no queremos que por ningún motivo tu cuerpo siga relacionando penetración con dolor, ese es el vínculo que queremos eliminar, si duele es porque aún no estás preparada, y lo que hará que lo estés son las relajaciones y los ejercicios de kegel y la visualización de tus genitals, practica un poco más y vuelve a intentarlo, tienes todo el tiempo del mundo.
  • Utiliza la idea de practicar con el aplicador del tampón como una motivación para usar tampones cuando tengas la regla, seguro que siempre has querido saber qué se siente estar en la playa o en la piscina con la mestruación y te aseguro que puedes lograrlo si confías un poco más en ti.
En la próxima entrada les hablaré sobre los dilatadores, cualquier duda o inquietud que tengas por favor déjala en los comentarios o escríbeme por correo electrónico infovaginismo@gmail.com. ¡Suscríbete es gratis! Hasta pronto chicas.


3 comentarios:

  1. Te animo a seguir con tu blog. Todo lo que cuentas, tu experiencia, es muy importante para otras mujeres como yo. Saludos

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Hola, muchas gracias por tener este sitio que alienta a mujeres que estamos en esta difícil situación. Yo llevo muchos años así, y ahora recién me atreví a pedir ayuda .

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